Sentirse al final del mundo en Cinque Terre

El mar de Liguria ha modelado los acantilados de La Spezia

Los escarpados acantilados que el mar de Liguria ha moldeado en este pequeño trozo costero de La Spezia sostienen cinco pequeñas perlas que irradian color, tranquilidad… y la sensación de que no hay mundo más allá de las minúsculas casas pastel enrocadas en posiciones imposibles.

Si tan sólo se quiere disfrutar de un paseo junto al mar y las cinco postales, estos pueblos pueden recorrerse fácilmente en un solo día. Un tren de trayecto impensable nos transporta a través de rocosos túneles o sobre estrechas pasarelas entre la montaña y el mar de azul insultante. Si decides quedarte más de un día… es probable que alguno de los cinco pueblos te atrape para siempre.

Monterosso al Mare, el hermano mayor de las Cinque Terre

Monterosso al Mare es el que está situado más al norte, el mayor y con más servicios. Me pasé horas y horas embelesada observando el peñón que divide su bella playa en dos, tanto me recordaba a mi adorada playa de La Isla, en Asturias. En su extremo norte, sobrecoge una gran estatua de Neptuno, “el Gigante”, excavada a pico en la propia roca. Al otro lado de la playa, más al sur, se encuentra el centro histórico del pueblo, que cuenta incluso con una hermosa iglesia del siglo XIV con portada al más puro estilo renacentista, negro rayado sobre blanco.

En tren, puedes ir directamente al pueblo más sureño, Riomaggiore, y retroceder a pie. Hay que tener en cuenta que ciertos tramos del trayecto, considerados sendero turístico-cultural en área protegida, son de pago. Riomaggiore posee el centro histórico más antiguo de los cinco. El mínimo espacio del que dispone ha provocado que, más que en ningún otro, las casas parezcan una inverosímil construcción de Lego.

Manarola, la postal favorita de Cinque Terre

Volviendo hacia Monterosso, nuestra siguiente parada es la joya de la corona: Manarola. Encaramado en el acantilado, recibe el sol durante casi todo el día. Hacia adentro, también el centro, con su calle principal salpicada de encantadoras terrazas que desprenden olor a marisco, te atrapa sin remedio. Con su diferente colorido… me daba la impresión de estar contemplando una suerte de Cudillero italiano. En las terrazas de su calle principal se pueden degustar las exquisitas pastas con marisco. En estos pueblos, sembrados de barcas pesqueras, todo lo que viene de la mar va directo a la mesa.

Similar a Manarola es Vernazza, aunque más recogido del mar. Su pequeña playa y su diminuto puerto concentran toda la vida vespertina. Sobre él, observándolo desde la montaña, Corniglia, el patito feo. Alejado del mar, el empinado camino entre viñedos y otros cultivos mediterráneos nos lleva a una mínima aldea que debe su encanto a la compañía de sus cuatro hermanas.

Si con sol las vistas de Cinque Terre son un espectáculo, la lluvia y la soledad convierten a estos pueblos en lugares donde dar rienda suelta a la melancolía y plantearse quedarse a vivir para siempre como un ermitaño. No los conocí en verano, sino a finales de invierno. Supongo que quizás el verano llene de gritos, turistas y escándalo este manso paraíso y le robe un poquito de su aire bucólico.

4 Comments

    1. Yo lo conocí por una escritora asturiana que entrevisté y que estaba enamorada de la zona. Hasta escribió un libro titulado ‘Manarola’. Hasta que no fui, no paré y me encantó. Desde Santander, el Ryanair a Pisa te deja al lado. Muy recomendable combinarlo con la Toscana.

  1. A mi me decepcionó mucho lo poco cuidados que están los cinco pueblecitos de “Cinque Terre”, una auténtica pena que siendo Patrimonio de la Humanidad no se esmeren más en su conservación, permitiendo las fachadas descascarilladas, muchos tramos de las rutas de senderismo y del famoso paseo cortado por desprendimientos desde hace años, otros con obras que nunca se terminan, ascensor de Riomaggiore inoperativo, la playa de Monterosso abarrotada y ¡de pago casi toda! ( aquí suspiramos por mi querida playa de la Espasa) …..eso si bares y tiendas de souvenirs por todos los sitios. Una pena que la riqueza que genera el turismo con ese reclamo de Patrimonio Mundial de la Humanidad no revierta un poco en ofrecer al visitante unos pueblos bien cuidados. Bueno mi impresión con muchas fotos queda en mi blog. Esperemos que se pongan las pilas y pinten por lo menos las fachadas …. que esos característicos colores se lo merecen y la belleza del entorno también. Si no que concedan el Patrimonio Mundial de la Humanidad a nuestros pueblos asturianos: Lastres Cudillero… que se asemejan un poco y parece que sus habitantes se esfuerzan en cuidarlos bastante más. Saludos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s